Esta vez solo fueron unos 100 soles, estábamos saliendo de la oficina de mi papá de rumbo para la universidad, mi compañero y yo.
Hacía extremadamente mucho frío, garúa de invierno así que decidimos tomar el primer taxi que nos lleve, desgraciadamente uno no sabe lo que va a pasar aunque lo presiente.
Mi amigo tomó el taxi, subimos para de una vez librarnos del frío, al principio el taxista se dirigió por la ruta normal, luego se me hizo raro que al llegar a una avenida principal no siguiera el camino que usualmente los demás taxistas realizan, luego al momento de querer realizar el cambio en un grifo de la zona, se volteó a mirarnos, cuando realizó esa acción lo miré a los ojos, algo dentro de mi me alertó sobre las intenciones de este mal hombre.
Cuando volvió con la excusa de que no había cambio nos dijo que lo harías cambiar en una tienda por ahí, esa tienda de "...por ahí" resultaría ser un callejón con facha de perdido, anticuado y maleante, en eso se activó mi sentido total y le dije a mi compañero que nos fuéramos, sin embargo el diría que solo esperemos que no pasaba nada.
Cuando todo parecía racionalmente tranquilo se acercó un señor a advertirnos que deberíamos salir porque el otro saldría con otros dos secuaces para seguir realizando su mal accionar, con estos hechos presioné a mi compañero para irnos ya que tenía el temor de que luego nos pudieran hacer daño y no quería eso.
Así que nos fuimos, tomamos el primer taxi, rumbo a nuestra universidad y a los resultados de nuestra preocupación, llamadas e intentos para mantenernos tranquilos aunque las demás personas fueran ajenas al caso.