Nunca mas vuelvo a tomar varios tragos seguidos (Ja! es la segunda vez que me lo digo por lo que estoy empezando a dudar de mi propia voluntad), tengo un dolor de cabeza que no me ha parado desde que recobré la consciencia, solo me dan ganas de quedarme echado en mi cama después de todo lo que pasó ayer.
Para empezar que tuve sexo con el mismo chico por segunda vez y esta vez yo era el que dominó, no faltó la diversión y tampoco el consejo de una buena amiga, hubo corazones rotos y lágrimas, pero también demasiado licor y wawis ... creo que mi moral ha bajado al límite cero y ya no tengo más que sobrepasarme, quizá sea el descontrol que genera el alcohol y no debo acostumbrarme a ello. Me parece una manera de desahogarme, defogarme, toda la rebelión que llevo dentro y las ansias de libertad. Pero en la ciudad la libertad es una utopía, no?
Bueno, el meollo de todo esto, es que yo en mi situación no debería estar bebiendo desmedidamente, pero ahora que tengo mas de dos motivos para no hacerlo, me exiliaré y nunca más saldré de mi cuarto ...
Al menos no por las siguientes 4 horas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario